domingo, 20 de octubre de 2019
lunes, 23 de septiembre de 2019
viernes, 13 de septiembre de 2019
"militar ético" para controlar a sus robots de asesinos
CREADORES
El Ejército de EEUU recluta a un "militar ético" para controlar a sus robots de asesinos
PIXEL
@pixeltech
Madrid
Jueves, 12 septiembre 2019
El Tío Sam Quiere conocer hasta dónde puede llevar a sus robots de combate y qué podrían hacer China y Rusia con esta tecnología
AKIRANT
Acuerdo entre expertos para no desarrollar 'robots asesinos'
Rusia ha creado un Terminator que sabe disparar armas con precisión milimétrica
Kalashnikov fabrica un 'terminator' inteligente capaz de decidir a quién disparar sin intervención humana
China crea un Kalashnikov láser que quema causando "un dolor insoportable"
El tío Sam ha puesto en marcha su maquinaria de reclutamiento. Sin embargo, no se trata de marines para luchar en Afganistán o de pilotos de caza para patrullar la frontera de Rusia. Lo que el Ejército de Estados Unidos ahora busca es un experto en ética que le ayude a discernir hasta dónde deberían llegar sus robots de combate.
Se trata de un perfil altamente especializado que demanda el Centro Conjunto de Inteligencia Artificial, que el Departamento de Defensa puso en marcha el año pasado.
"Se trata de una posición para alguien que no solo se esté pendiente de la técnica, sino que sea un especialista en ética", ha asegurado el teniente general de la Fuerza Aérea Jack Shanahan. "Buscamos a alguien que tenga una profunda formación en ética, y luego ya los abogados verán como lo incorporamos dentro del Departamento de Defensa".
El departamento de Inteligencia Artificial del Ejército de Estados Unidos se encuentra aún en una fase incipiente. Fundado hace un año, cuenta tan solo con un presupuesto de 268 millones de dolares 60 personas. Sus objetivos, según destaca Shanahan, son "acelerar la adopción e integración de inteligencia artificial por parte del Departamento de Defensa para lograr que tenga impacto en misiones a gran escala".
Sin embargo, desde el Ejército norteamericano aun son conscientes de que pasará un largo tiempo hasta que éstos robots manejados por Inteligencia Artificial queden plenamente incorporados a sus despliegues militares.
ÁMBITOS DE USO
"Todavía nos queda un largo camino por recorrer hasta llevar a estos pilotos, prototipos e ideas a través del valle de la muerte de la tecnología pero queremos desplegar las capacidades de la inteligencia artificial a gran velocidad y escala", sostiene Shanahan.
Entre los proyectos públicos en los que trabaja el ejército se encuentra un mantenimiento predictivo de los helicópteros SH-60 Seahawk, inteligencia artificial aplicada a proyectos de asistencia humanitaria para combatir desastres naturales, operaciones de inteligencia y automatización de proyectos en el ámbito de los negocios.
En el próximo 2020, el ejército norteamericano planea poner el práctica esta tecnología en la lucha contra incendios y en las maniobras militares. "Centraremos el esfuerzo en distintas facetas de las operaciones de combate de guerra con ámbitos como la fusión de inteligencia en operaciones, el establecimiento de centros conjuntos de mando y control, sensores de disparo acelerados, sistemas autónomos de enjambre, desarrollo de objetivos y para mejorar los flujos de trabajo en el centro de operaciones".
EL MIEDO A CHINA
El miedo a China es una de las principales motivaciones del ejército norteamericano para el desarrollo de la Inteligencia Artificial aplicada al combate. Según un comunicado, el Ejército de Estados Unidos es "consciente de que sus adversarios potenciales no comparten sus mismos valores éticos en ámbitos como la recolección y el uso de la información y los sistemas de inteligencia artificial son tan inteligentes como los datos a los que tienen acceso".
Asimismo, EEUU acusa a China y Rusia de no encontrarse sometido a sus mismas restricciones en el ámbito de la recopilación de datos.
"Las menores restricciones que tienen sobre la privacidad y las libertades civiles les brindan algunas ventajas para obtener datos más rápido y luego desarrollar capacidades más rápidamente como resultado de lo que tienen disponible en los datos", dijo.
Aún así, agregó, no es una conclusión inevitable que esto esté beneficiando a los militares chinos o rusos.
Una afirmación sorprendente teniendo en cuenta los numerosos escándalos en los que la administración norteamericana y sus agencias de inteligencia se han visto envueltos a lo largo de la última década, y con la NSA en el punto de mira, gracias a las revelaciones de Edward Snowden, Chelsea Manning o Julian Assange, entre otros.
Sin embargo, el "militar ético" que busca el Tío Sam también tendría que realizar algunas labores relacionadas con el ámbito de la inteligencia. "Es muy importante para nosotros el poder llegar a conocer los hechos sobre lo que China y Rusia están haciendo en el ámbito militar respecto a este campo".
Asimismo, Estados Unidos también reconoce que China cuenta con una ventaja potencial en el desarrollo de la Inteligencia Artificial. "Está dirigida desde arriba hacia abajo por parte del Gobierno y la Industria para promover los intereses nacionales", aseguran. "Algo que en Estados Unidos no sucede", se lamentan.
Una debilidad que Shanahan busca compensar "estrechando lazos entre el Gobierno, la industria y la academia de Estados Unidos para poder avanzar tan rápido como China".
El Ejército de EEUU recluta a un "militar ético" para controlar a sus robots de asesinos
PIXEL
@pixeltech
Madrid
Jueves, 12 septiembre 2019
El Tío Sam Quiere conocer hasta dónde puede llevar a sus robots de combate y qué podrían hacer China y Rusia con esta tecnología
AKIRANTAcuerdo entre expertos para no desarrollar 'robots asesinos'
Rusia ha creado un Terminator que sabe disparar armas con precisión milimétrica
Kalashnikov fabrica un 'terminator' inteligente capaz de decidir a quién disparar sin intervención humana
China crea un Kalashnikov láser que quema causando "un dolor insoportable"
El tío Sam ha puesto en marcha su maquinaria de reclutamiento. Sin embargo, no se trata de marines para luchar en Afganistán o de pilotos de caza para patrullar la frontera de Rusia. Lo que el Ejército de Estados Unidos ahora busca es un experto en ética que le ayude a discernir hasta dónde deberían llegar sus robots de combate.
Se trata de un perfil altamente especializado que demanda el Centro Conjunto de Inteligencia Artificial, que el Departamento de Defensa puso en marcha el año pasado.
"Se trata de una posición para alguien que no solo se esté pendiente de la técnica, sino que sea un especialista en ética", ha asegurado el teniente general de la Fuerza Aérea Jack Shanahan. "Buscamos a alguien que tenga una profunda formación en ética, y luego ya los abogados verán como lo incorporamos dentro del Departamento de Defensa".
El departamento de Inteligencia Artificial del Ejército de Estados Unidos se encuentra aún en una fase incipiente. Fundado hace un año, cuenta tan solo con un presupuesto de 268 millones de dolares 60 personas. Sus objetivos, según destaca Shanahan, son "acelerar la adopción e integración de inteligencia artificial por parte del Departamento de Defensa para lograr que tenga impacto en misiones a gran escala".
Sin embargo, desde el Ejército norteamericano aun son conscientes de que pasará un largo tiempo hasta que éstos robots manejados por Inteligencia Artificial queden plenamente incorporados a sus despliegues militares.
ÁMBITOS DE USO
"Todavía nos queda un largo camino por recorrer hasta llevar a estos pilotos, prototipos e ideas a través del valle de la muerte de la tecnología pero queremos desplegar las capacidades de la inteligencia artificial a gran velocidad y escala", sostiene Shanahan.
Entre los proyectos públicos en los que trabaja el ejército se encuentra un mantenimiento predictivo de los helicópteros SH-60 Seahawk, inteligencia artificial aplicada a proyectos de asistencia humanitaria para combatir desastres naturales, operaciones de inteligencia y automatización de proyectos en el ámbito de los negocios.
En el próximo 2020, el ejército norteamericano planea poner el práctica esta tecnología en la lucha contra incendios y en las maniobras militares. "Centraremos el esfuerzo en distintas facetas de las operaciones de combate de guerra con ámbitos como la fusión de inteligencia en operaciones, el establecimiento de centros conjuntos de mando y control, sensores de disparo acelerados, sistemas autónomos de enjambre, desarrollo de objetivos y para mejorar los flujos de trabajo en el centro de operaciones".
EL MIEDO A CHINA
El miedo a China es una de las principales motivaciones del ejército norteamericano para el desarrollo de la Inteligencia Artificial aplicada al combate. Según un comunicado, el Ejército de Estados Unidos es "consciente de que sus adversarios potenciales no comparten sus mismos valores éticos en ámbitos como la recolección y el uso de la información y los sistemas de inteligencia artificial son tan inteligentes como los datos a los que tienen acceso".
Asimismo, EEUU acusa a China y Rusia de no encontrarse sometido a sus mismas restricciones en el ámbito de la recopilación de datos.
"Las menores restricciones que tienen sobre la privacidad y las libertades civiles les brindan algunas ventajas para obtener datos más rápido y luego desarrollar capacidades más rápidamente como resultado de lo que tienen disponible en los datos", dijo.
Aún así, agregó, no es una conclusión inevitable que esto esté beneficiando a los militares chinos o rusos.
Una afirmación sorprendente teniendo en cuenta los numerosos escándalos en los que la administración norteamericana y sus agencias de inteligencia se han visto envueltos a lo largo de la última década, y con la NSA en el punto de mira, gracias a las revelaciones de Edward Snowden, Chelsea Manning o Julian Assange, entre otros.
Sin embargo, el "militar ético" que busca el Tío Sam también tendría que realizar algunas labores relacionadas con el ámbito de la inteligencia. "Es muy importante para nosotros el poder llegar a conocer los hechos sobre lo que China y Rusia están haciendo en el ámbito militar respecto a este campo".
Asimismo, Estados Unidos también reconoce que China cuenta con una ventaja potencial en el desarrollo de la Inteligencia Artificial. "Está dirigida desde arriba hacia abajo por parte del Gobierno y la Industria para promover los intereses nacionales", aseguran. "Algo que en Estados Unidos no sucede", se lamentan.
Una debilidad que Shanahan busca compensar "estrechando lazos entre el Gobierno, la industria y la academia de Estados Unidos para poder avanzar tan rápido como China".
lunes, 9 de septiembre de 2019
El robot Lázaro en la Startup Seoul: Tech-Rise 2019
El robot Lázaro en la
Startup Seoul: Tech-Rise 2019
Startup Seoul comienza con historias de fracaso
5 de septiembre de 2019-10: 07
Las conferencias y eventos brillantes de inicio suelen destacar ideas innovadoras y empresas en el centro de atención. Pero Startup Seoul: Tech-Rise 2019, un evento de tres días que tendrá lugar en múltiples ubicaciones en Seúl esta semana, comenzó con historias que generalmente pasan a un segundo plano: el fracaso.
"Estaba enfermo y cansado de las historias de éxito, así que quería destacar los fracasos", dijo Samuel West, fundador del Museo del Fracaso, el primer día del evento en el Startup Hub de Seúl.
Dirigido por el Gobierno Metropolitano de Seúl y la Agencia de Negocios de Seúl, Startup Hub presentó 12 "fallas" seleccionadas de más de 100 artículos en el museo hasta el 6 de septiembre. La exhibición emergente muestra productos que van desde el asistente digital personal de Apple Newton que se presentó en 1993 y usuarios frustrados con lentitud e inexactitud respecto a Google Glass, lo que planteó problemas de privacidad y resultó poco práctico.

Google Glass se mostró durante Startup Seoul: Tech-Rise 2019 en Seoul Startup Hub el 4 de septiembre
Choi Ji-won / The Korea Herald
El primer día también ofreció un foro para nuevas empresas para discutir sus fracasos y las lecciones aprendidas.
Tres startups que ya han experimentado la amargura del fracaso compartieron anécdotas.
"Creé una plataforma que vincula a los estudiantes universitarios que tienen tiempo libre y (aquellos) que necesitan ciertos servicios, pero creo que no proporcionamos un valor clave distinguido para los usuarios", dijo Ryu Jin-yong, un joven de 22 años que ahora está sirviendo en la Marina aquí.
"Aunque fracasé con esta idea, me di cuenta de que construir una compañía me da una sensación de logro, por lo que continuaré intentándolo después de mi servicio militar", agregó Ryu.
Otro fundador de startups atribuyó su intento fallido a su pasión por los productos. "Estaba demasiado concentrado en hacer productos que amo pero no necesariamente productos que los clientes quieren", dijo Choi Eun-hong, CEO de Myren. La compañía de Choi produce una señal de advertencia de tráfico de automóviles de emergencia plegable.
Kim Ung-seok, un fundador de 31 años, enfrentó innumerables desafíos a pesar de recibir muchos comentarios positivos sobre sus ideas para una aplicación que muestra la compatibilidad o incompatibilidad de los diferentes medicamentos que las personas toman. "La idea era buena, pero me di cuenta tardíamente de que la industria bio es una industria con barreras y regulaciones de entrada muy altas", dijo Kim, que no tiene experiencia en medicina.
Si bien aprender del fracaso es tan importante como la innovación, West of the Museum of Failure dijo que es crucial distinguir el fracaso impulsado por el descuido de los buenos fracasos.
El Galaxy Note 7 de Samsung retirado del mercado debido a la explosión de incidentes en 2017, por ejemplo, fue uno de los ejemplos de fallas que podrían haberse predicho y prevenido, dijo. Galaxy Note 7 es un elemento que las personas a menudo quieren donar al museo, pero West dijo que el teléfono inteligente no tiene ningún papel en la colección porque carecía de innovación.
Pero el Galaxy Fold de Samsung, que fue retirado del mercado debido a una falla técnica a principios de este año, es un buen fracaso que resultó del proceso de innovación, agregó West. El gigante de la electrónica coreana presentó Galaxy Fold a principios de este año, un teléfono inteligente plegable muy esperado que la compañía se apresuró a presentar para convertirse en el primer producto en serie del mundo con una pantalla plegable.
West enfatizó que el fracaso no es solo un lujo para grandes compañías como Samsung, Google y Amazon, armadas con recursos aparentemente interminables. "Independientemente del tamaño de los países o empresas, no hay otra opción que no sea la innovación, e inevitablemente conlleva fracasos", dijo.
Por Park Ga-young ( gypark@heraldcorp.com )
Startup Seoul comienza con historias de fracaso
5 de septiembre de 2019-10: 07
Las conferencias y eventos brillantes de inicio suelen destacar ideas innovadoras y empresas en el centro de atención. Pero Startup Seoul: Tech-Rise 2019, un evento de tres días que tendrá lugar en múltiples ubicaciones en Seúl esta semana, comenzó con historias que generalmente pasan a un segundo plano: el fracaso.
"Estaba enfermo y cansado de las historias de éxito, así que quería destacar los fracasos", dijo Samuel West, fundador del Museo del Fracaso, el primer día del evento en el Startup Hub de Seúl.
Dirigido por el Gobierno Metropolitano de Seúl y la Agencia de Negocios de Seúl, Startup Hub presentó 12 "fallas" seleccionadas de más de 100 artículos en el museo hasta el 6 de septiembre. La exhibición emergente muestra productos que van desde el asistente digital personal de Apple Newton que se presentó en 1993 y usuarios frustrados con lentitud e inexactitud respecto a Google Glass, lo que planteó problemas de privacidad y resultó poco práctico.
Google Glass se mostró durante Startup Seoul: Tech-Rise 2019 en Seoul Startup Hub el 4 de septiembre
Choi Ji-won / The Korea Herald
El primer día también ofreció un foro para nuevas empresas para discutir sus fracasos y las lecciones aprendidas.
Tres startups que ya han experimentado la amargura del fracaso compartieron anécdotas.
"Creé una plataforma que vincula a los estudiantes universitarios que tienen tiempo libre y (aquellos) que necesitan ciertos servicios, pero creo que no proporcionamos un valor clave distinguido para los usuarios", dijo Ryu Jin-yong, un joven de 22 años que ahora está sirviendo en la Marina aquí.
"Aunque fracasé con esta idea, me di cuenta de que construir una compañía me da una sensación de logro, por lo que continuaré intentándolo después de mi servicio militar", agregó Ryu.
Otro fundador de startups atribuyó su intento fallido a su pasión por los productos. "Estaba demasiado concentrado en hacer productos que amo pero no necesariamente productos que los clientes quieren", dijo Choi Eun-hong, CEO de Myren. La compañía de Choi produce una señal de advertencia de tráfico de automóviles de emergencia plegable.
Kim Ung-seok, un fundador de 31 años, enfrentó innumerables desafíos a pesar de recibir muchos comentarios positivos sobre sus ideas para una aplicación que muestra la compatibilidad o incompatibilidad de los diferentes medicamentos que las personas toman. "La idea era buena, pero me di cuenta tardíamente de que la industria bio es una industria con barreras y regulaciones de entrada muy altas", dijo Kim, que no tiene experiencia en medicina.
Si bien aprender del fracaso es tan importante como la innovación, West of the Museum of Failure dijo que es crucial distinguir el fracaso impulsado por el descuido de los buenos fracasos.
El Galaxy Note 7 de Samsung retirado del mercado debido a la explosión de incidentes en 2017, por ejemplo, fue uno de los ejemplos de fallas que podrían haberse predicho y prevenido, dijo. Galaxy Note 7 es un elemento que las personas a menudo quieren donar al museo, pero West dijo que el teléfono inteligente no tiene ningún papel en la colección porque carecía de innovación.
Pero el Galaxy Fold de Samsung, que fue retirado del mercado debido a una falla técnica a principios de este año, es un buen fracaso que resultó del proceso de innovación, agregó West. El gigante de la electrónica coreana presentó Galaxy Fold a principios de este año, un teléfono inteligente plegable muy esperado que la compañía se apresuró a presentar para convertirse en el primer producto en serie del mundo con una pantalla plegable.
West enfatizó que el fracaso no es solo un lujo para grandes compañías como Samsung, Google y Amazon, armadas con recursos aparentemente interminables. "Independientemente del tamaño de los países o empresas, no hay otra opción que no sea la innovación, e inevitablemente conlleva fracasos", dijo.
Por Park Ga-young ( gypark@heraldcorp.com )
miércoles, 28 de agosto de 2019
juguetes desechados para concienciar contra el plástico
Un parque jurásico de juguetes desechados para concienciar contra el plástico

El artista japonés, Hiroshi Fuji, ha elaborado una exposición con más de 30.000 piezas para advertir de la cantidad de plásticos que generan las personas
Con más de 30.000 juguetes y piezas desechados, el artista japonés Hiroshi Fuji ha creado un parque jurásico multicolor que se expone en Bangkok para concienciar sobre la invasión del plástico desde nuestros primeros años de vida.
«Mi inspiración vino de mi sentimiento de rechazo ante todo el plástico que hay en el mundo», explica a Fuji (Kagoshima, 1960) momentos antes de la inauguración de la muestra titulada 'Plástico jurásico' este lunes en el parque creativo Chang Chui.
A lo lejos, el visitante a esta exposición se encuentra con dinosaurios multicolores en una sábana psicodélica, pero de cerca descubre que están hechos con todo tipo de juguetes recolectados en Japón y Tailandia.
«Quiero encontrar un equilibrio entre la diversión de ver todos estos juguetes, al tiempo de sentir el peligro (del plástico)», dice el artista, quien agrega que en su obra quiere darle un nuevo propósito a la masa de juguetes de plástico que tiramos.
Fuji, que ha contado con la colaboración de la Fundación Japón para organizar esta exposición, también quiere recordar con su obra que el petróleo con el que se produce el plástico proviene en parte de los cadáveres de los dinosaurios del Jurásico, más de 145 millones de años antes de nuestra era.
Entre las «piezas» de este bestiario jurásico se encuentran personajes de Disney, leones, trenes de juguete, personajes de la película animada 'Toy Story', sonrientes pikachus o el clásico Tamagotchi.
Además de visitar la exposición, que estará abierta al público hasta el 14 de octubre, los niños y adultos podrán participar en talleres en los que jugarán y luego crear obras de arte con los juguetes.
Según el artista japonés, será un proceso «muy libre» en el que contarán con la ayuda del personal de Chang Chui, un espacio de ocio y arte construido con materiales reciclados, incluido un avión comercial.
Activista medioambiental
La preocupación de Fuji por los desechos plásticos se remonta a los años 70 y 80 cuando el crecimiento económico y la producción en masa convirtió este material en un elemento ubicuo en la sociedad, desde fiambreras a cubiertos y sillas. «Quería escapar de todo eso, no me gustaba la gran cantidad de plástico que veía», asegura el artista, que imparte clases de arte en la Universidad de Akita en Japón.
Durante una estancia como profesor a Papúa Nueva Guinea en los años 80, se dio cuenta de que los residuos allí eran orgánicos por lo que volvían a la naturaleza, no había basura, hasta que también fueron invadidos por el plástico y otros materiales no orgánicos. «Ni siquiera la carencia y las crisis del petróleo consiguieron reducir la cantidad de plástico», comenta alarmado Fuji, que se considera también un activista medioambiental.
En 1997, empezó a recolectar juguetes de plástico y creó el proyecto «Bazar Kaekko», en el que los niños cambiaban sus juguetes por otros de segunda mano. Siguió acumulando juguetes de plástico desechados y, aunque no lleva una cuenta precisa, calcula que puede tener alrededor de 100.000 piezas en su colección con las que realiza obras de arte.
Además de los juguetes, alerta de que gran parte del plástico que desechamos van a parar a los ríos y los océanos, lo que causa un gran impacto en la vida marina o se introduce en la cadena alimentaria a través de los microplásticos. Antes de pasar por Bangkok, «Plástico jurásico» se expuso en el Festival de Sídney en 2018 y más adelante volverá a Japón.
martes, 20 de agosto de 2019
jueves, 8 de agosto de 2019
Lázaro en el museo del fracaso: una colección de fracasos en innovación
Lázaro en el ``Museo del fracaso´´
Una colección de fracasos en innovación.
Victoria Pérez - Jun 13, 2017 - 16:57 (CET)
Ninguno de estos productos tuvo éxito, por eso no los conoce nadie. El museo del fracaso toma todos estos inventos y los muestra al mundo.
El director del museo Samuel West: "Alrededor del 90 por ciento de las innovaciones fracasan."
¿Salsa de tomate Heinz verde? ¿Patatas Pringles sin grasa? ¿Una versión del Monopoly con la imagen de Trump? No es necesario ser un experto para saber que ninguno de estos productos tuvo éxito porque no los conoce nadie.
Museum of Failure, o Museo del fracaso en español, es una colección de los más grandes fracasos en innovación.
La mayoría de los proyectos de innovación fallan, los estudios demuestran que los nuevos productos fracasan con una tasa de entre el 40% y el 90%, dependiendo de la categoría, y que el 47% de las empresas pioneras ha fracasado. Además, estas probabilidades se han mantenido razonablemente constantes en los últimos 25 años. Y este museo toma todos estos fracasos escondidos bajo la alfombra de sus respectivas compañías y los muestra para proporcionar a los visitantes una fascinante experiencia de aprendizaje: el fracaso es normal.
El perfume de Harley-Davidson
La bicicleta hecha de plástico
El Museo del fracaso acaba de abrir este junio en Helsingborg, Suecia. Concentra todo en una sola habitación pero, por dentro, sobra espacio para que el curador, Samuel West, reúna algunos de los desastres comerciales más grandes del mundo, y también algunas cosas que no funcionaron de la manera que se planificó. La mayor parte de la colección ha sido adquirida por él a través de Internet, pero otras veces ha sido donada.
Algunas de las rarezas que concentra son: una bicicleta hecha 100% de plástico, el perfume de Harley Davidson, la lasaña de Colgate, el lápiz para las mujeres o la primera cámara digital —producida por Kodak, en realidad, este último fue un producto de éxito, pero entró en escena en circunstancias desafortunadas. Poco después de que llegara al mercado, Kodak anunció la quiebra—.
La lasaña de Colgate
Bolígrafos de Bic para mujeres
También el hogar de algunos de los dispositivos de alta tecnología, como las sobradamente conocidas por su fracaso Google Glass; o el Apple Newton, uno de los primeros PDA con capacidad de reconocimiento de escritura, considerado un fracaso de Apple en su momento, tras el cual abandonó ese sector, pero que también abrió el camino para los iPhones y iPads que utilizan millones de personas hoy.
Como decía Robert F. Kennedy: “Solo aquellos que se atreven a fracasar a lo grande pueden conseguir grandes cosas”. Aprendamos de ellos en lugar de negarlos.
También hay disponible en Youtube una entrevista en vídeo donde se muestran más de los inventos:
Victoria Pérez - Jun 13, 2017 - 16:57 (CET)
Ninguno de estos productos tuvo éxito, por eso no los conoce nadie. El museo del fracaso toma todos estos inventos y los muestra al mundo.
El director del museo Samuel West: "Alrededor del 90 por ciento de las innovaciones fracasan."¿Salsa de tomate Heinz verde? ¿Patatas Pringles sin grasa? ¿Una versión del Monopoly con la imagen de Trump? No es necesario ser un experto para saber que ninguno de estos productos tuvo éxito porque no los conoce nadie.
Museum of Failure, o Museo del fracaso en español, es una colección de los más grandes fracasos en innovación.
La mayoría de los proyectos de innovación fallan, los estudios demuestran que los nuevos productos fracasan con una tasa de entre el 40% y el 90%, dependiendo de la categoría, y que el 47% de las empresas pioneras ha fracasado. Además, estas probabilidades se han mantenido razonablemente constantes en los últimos 25 años. Y este museo toma todos estos fracasos escondidos bajo la alfombra de sus respectivas compañías y los muestra para proporcionar a los visitantes una fascinante experiencia de aprendizaje: el fracaso es normal.
El perfume de Harley-Davidson
La bicicleta hecha de plásticoEl Museo del fracaso acaba de abrir este junio en Helsingborg, Suecia. Concentra todo en una sola habitación pero, por dentro, sobra espacio para que el curador, Samuel West, reúna algunos de los desastres comerciales más grandes del mundo, y también algunas cosas que no funcionaron de la manera que se planificó. La mayor parte de la colección ha sido adquirida por él a través de Internet, pero otras veces ha sido donada.
Algunas de las rarezas que concentra son: una bicicleta hecha 100% de plástico, el perfume de Harley Davidson, la lasaña de Colgate, el lápiz para las mujeres o la primera cámara digital —producida por Kodak, en realidad, este último fue un producto de éxito, pero entró en escena en circunstancias desafortunadas. Poco después de que llegara al mercado, Kodak anunció la quiebra—.
La lasaña de Colgate
Bolígrafos de Bic para mujeresTambién el hogar de algunos de los dispositivos de alta tecnología, como las sobradamente conocidas por su fracaso Google Glass; o el Apple Newton, uno de los primeros PDA con capacidad de reconocimiento de escritura, considerado un fracaso de Apple en su momento, tras el cual abandonó ese sector, pero que también abrió el camino para los iPhones y iPads que utilizan millones de personas hoy.
Como decía Robert F. Kennedy: “Solo aquellos que se atreven a fracasar a lo grande pueden conseguir grandes cosas”. Aprendamos de ellos en lugar de negarlos.
También hay disponible en Youtube una entrevista en vídeo donde se muestran más de los inventos:
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